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La Coctelera

EL RAYO DE LUNA....Leyenda soriana

Posteado por: maricarme el 24 may - 3 comentarios

Continuación

Aunque desvanecida su esperanza de alcanzar a los que habían entrado por el postigo de San Saturio, no por eso nuestro héroe perdió las de saber la casa que en la ciudad podía albergarlos.Fija en su mente esta idea,penetró en la población y,dirigiéndose al barrio de San Juan, comenzó a vagar por sus calles a la ventura.

Las calles de Soria eran entonces,y lo son todavía estrechas, oscuras y tortuosas.Un silencio profundo reinaba en ellas,silencio que sólo interrumpían,ora el lejano ladrido de un perro,ora el rumor de una puerta al cerrarse.ora el relincho de un corcel que piafando hacía sonar la cadena que lo sujetaba al pesebre en las subterráneas caballerizas.Manrique, con el oido atento a estos rumores de la noche, que unas veces le parecian los pasos de una persona que había doblado ya la última esquina de un callejón desierto; otras, voces confusas de gentes que hablaban a sus espaldas y que a cada momento esperaba ver a su lado, anduvo algunas horas corriendo al azar de un sitio a otro.

Por último ,se detuvo  al pie de un caserón de piedra,oscuro y antiquísimo.,y al detenerse brillaron sus ojos con una indescriptible expresión de alegría..En una de las altas ventanas ojivales de aquel que pudiéramos llamar palacio se veía un rayo de luz templada y suave,que pasando a través de unas ligeras colgaduras de seda de color de rosa, se reflejaban en el negruzco y grieteado paredón de la casa de enfrente.

-- No cabe duda , aquí vive mi desconocida--murmuró el joven en voz baja y sin apartar un punto sus ojos de la ventana gótica--; aquí vive...Ella entró por el postigo de San Saturio...Por el postigo de San saturio se viene a este barrio...En este barrio hay una casa donde,pasada la medianoche,aún hay gente en vela...En vela...¿Quién sino ella, que vuelve de sus nocturnas excursiones,puede estarlo a estas horas?....No hay más ;ésta es su casa.

En esta firme persuasión, y revolviendo en su cabeza las más locas y fantásticas imaginaciones,esperó el alba frente a la ventana gótica, de la que en toda la noche no faltó la luz ni él separó la vista un momento.

Cuando llegó el día ,las mazizas puertas del arco que daba entrada al caserón, y sobre cuya clave se veían esculpidos los blasones de su dueño,giraron pesadamente sobre los goznes,con un chirrido prolongado y agudo.Un escudero apareció en el dintel con un manojo de llaves en la mano,estregándose los ojos y enseñando al bostezar una caja de dintes capaces de dar envidia a un cocodrilo.

Verlo Manrique y lanzarse a la puerta,todo fué obra de un instante.

--Quién habita en ésta casa? ¿Como se llama ella?¿De dónde es? ¿A que ha venido a Soria? ¿Tiene esposo? responde,responde animal--esta fué la salutación que ,sacudiéndole el brazo violentamente,dirigió al pobre escudero, el cual,después de mirarle un largo espacio de tiempo con ojos espantadosy estúpidos , le contestó con voz entrecortada por la sorpresa:

--En esta casa vive el muy honrado señor don Alonso de Valdecuellos, montero mayor de nuestro señor el rey ,que,herido en la guerra contra moros,se encuentra en esta ciudad reponiéndose de sus fatigas.

--Pero¿y su hija?--interrumpió el joven impaciente--.¿Y su hija ,o su hermana o su esposa,o lo que sea

No tiene ninguna mujer consigo.

¿No tiene ninguna!....Pues quien duerme allí en aquel aposento,donde toda la noche he visto arder una luz?

¿Allí? Allí duerme mi señor don Alonso que, como se halla enfermo,mantiene encendida su lámpara hasta que amanece.

Un rayo cayendo de improviso a sus pies no le hubiera causado más asombro que el que le causaron estas palabras.

 

Yo la he de encontrar, la he de encontrar; y si la encuentro, estoy casi seguro de que he de conocerla....¿En qué? Eso es lo que no podré decir...,pero he de conocerla. El eco de su pisada o un sola palabra suya que vuelva a oir, un extremo de su traje, un solo extremo que vuelva a ver, me bastarán para conseguirlo.Noche y día estoy mirando flotar delante de mis ojos aquellos pliegues de una tela diáfana y blanquísima;noche y día me están sonando aquí dentro, dentro de la cabeza, el crujido de su traje, el confuso rumor de  sus ininteligibles palabras,.¿Que dijo?....¡Ah!, si yo pudiera saber lo que dijo, acaso...,pero aún sin saberlo, la encontraré....; la encontraré; me lo dá el corazón , y mi corazón no me engaña nunca.Verdad es que ya he recorrido inútilmente todas las calles de Soria;que he pasado noches y noches al sereno, hecho poste de una esquina; que he gastado más de veinte doblas de oro en hacer charlar a dueñas y escuderos; que he dado agua bendita en San Nicolás a una vieja , arrebujada con tal arte en su manto de anascote, que me figuró una deidad; y al salir de la Colegiata, una noche de maitines, he seguido como un tonto la litera del Arcediano, creyendo que el extremo de sus hopalandas era el del traje de mi desconocida, pero no importa...; yo la he de encontrar, y la gloria de poseerla excederá seguramente al trabajo de buscarla.

>>Como serán sus ojos?......Deben ser a,azules y húmedos como el cielo de la noche ; me gustan tanto los ojos de ese color; son tan expresivos;tan melancólicos,tan..Si..., no hay duda: azules deben ser, azules son seguramente y sus cabellos, negros, muy negros y largos para que floten....Me parece que los vi flotar aquella noche, al par que su traje ,y eran negros....;no me engaño,no, eran negros.

>>>¡Y que bien hacen unos ojos rasgados y adormidos,y una cabellera suelta,flotante y oscura ,a una mujer alta....,porque ....ella es alta,alta y esbelta como esa portadas de nuestras basílicas, cuyos ovalados rostros envuelven en un misterioso crepúsculo las sombras de sus doseles de granito!

>>¡Su voz !...Su voz la he oido...., su voz es suave como el rumor del viento en las hojas de los álamos,y su andar acompasado y majestuoso como las cadencias de una música.

>>Y esa mujer que es hermosa como el más hermoso de mis sueños de adolescente,que piensa como yo pienso,que gusta de lo que yo gusto,que odia lo que yo odio, que es un espíritu hermano de mi espíritu,que es el complemento de mi ser, ¿no se ha de sentir conmovida al encontrarme? ¿No me ha de amar como yo la amaré,como la amo ya con todas las fuerzas de mi vida, con todas las facultades de mi alma?

>>Vamos,vamos al sitio donde la vi la primera y única vez que la he visto...Quien sabes si,caprichosa como yo amiga de la soledad y el misterio,como todas las almas soñadoras, se complace en vagar por entre las ruinas en el silencio de la noche.

Dos mese habian transcurrrido desde que el escudero de Don Alonso de Valdecuellos desengañó al iluso Manrique;dos meses  durante los cuales en cada hora habia formado un castillo en el aire, que la realidad desvanecía con un soplo;dos meses durante los cuales  había buscado en vano a aquella mujer desconocida,cuyo absurdo amor iba creciendo en su alma, merced a sus aun más absurdas imaginaciones,cuando, después de atravesar absorto en estas ideas, el puente que conduce al  los Templarios, el enamorado joven se perdió entre las intrincadas sendas de sus jardines.

La noche estaba serena y hermosa;la luna brillaba en toda su plenitud en lo más alto del cielo,y el viento suspiraba con un rumor dulcísimo entre las hojas de los árboles.

Manrique llegó al claustro, tendió la vista por su recinto y miró a través de las macizas columnas de sus  arcadas ....Estaba desierto.

Salió de él ,encaminó sus pasos hacia la oscura alameda que conduce al Duero,y aún no habia penetrado en ella,cuando de sus labios se escapó un grito de júbilo.

Había visto flotar un instante y desaparecer, el extremo del traje blanco de la mujer de sus sueños,de la mujer que ya amaba como un loco.

Corre, corre en su busca; llega al sitio en que la ha visto desaparecer;pero al final se detiene,fija los espantados ojos en el suelo,permanece un rato inmóvil ; un ligero temblor nervioso agita sus miembros ,un temblor que va creciendo, que va creciendo, y ofrece los síntomas de una verdadera convulsión, y prorrumpe, al fin,en una carcajada, en una carcajada sonora, estridente ,horrible.

Aquella cosa blanca ligera,flotante ,había vuelto a brillar ante sus ojos;pero había brillado a sus pies un instante, no más que un instante.

Era un rayo de luna que penetraba a intervalos por entre la verde bóveda de los árboles cuando el viento movía las ramas.

..............................................................................................................................................................................................

Habían pasado algunos años.Manrique,sentado en un sitial,junto a la alta chimenea gótica de su castillo, inmóvil casi,y con una mirada vaga  e inquietacomo la de un idiota, apenas prestaba atención ni a las caricias de su madre ni a los consuelos de sus servidores.

--Tú eres joven, tú eres hermoso__le decía aquélla---¿Por qué te consumes en la soledad?¿por qué no buscas un mujer a quien ames,y que amándote pueda hacerte feliz?

----¡-El amor! ....El amor es un rayo de luna----murmuraba el joven.

---¿-por qué no despertais de ese letargo? ----le decía uno de sus escuderos ----Os vestís de hierro de pies  a cabeza, mandais desplegar al aire vuestro pendón de rico hombre, y marchamos a la guerra.En la guerra se encuentra la gloria.

---¡La gloria!....la gloria es un rayo de luna.

--Queréis que os diga una cántiga, la última ue ha compuesto mosén Arnaldo, el trovador provenzal?

¡No !¡No!---exclamó por último el joven,incorporándose colérico en su sitial----:No quiero nada.....; es decir, si quiero:quiero que me dejeis solo ....Cántigas ...., mujeres....., glorias...., felicidad, mentiras todo, fantasmas vanos que formamos e nuestra imaginación y vestimos a  nuestro antojo, y los amamos y corremos tras ellos , ¿PARA QUÉ?,¿para qué? Para encontrar un rayo de luna.

Manrique estaba loco, por lo menos,todo el mundo lo creía así. A mí, por el contrario, se me figura que lo que había hecho era recuperar el juicio.

mamaco. mayo 2009.

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EL RAYO DE LUNA....Leyenda soriana

Posteado por: maricarme el 24 may - sin comentarios

INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA AL RELOJ                              Julio Cortázar

preámbulo

Piensa en esto ; cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas , un calabozo de aire.No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca ,suizo con áncoras de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo:Te regalan no lo saben ,lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo fágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los dias, la obligación de darle cuerda todos los dias para que siga siendo un reloj;te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerias ; en el anuncio de la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca , y la seguridad de que es una marca mejor que las otras , te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes:No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a tí te ofrecen para el cumpleaños del reloj

segunda parte  : instrucciones para dar cuerda al reloj    :                       mamaco

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El rayo de luna

Posteado por: maricarme el 10 may En: leyendas - 3 comentarios

 

Yo no se si esto es una historia que parece un cuento o un cuento que parece una historia

Era noble,había nacido entre el estruendo de las armas,y el insólito clamor de una trompa de guerra no le hubiese hecho levantar la cabeza un instante, ni apartar sus ojos un punto del oscuro pergamino en que leía la última cántiga de un trovador.los que quisieran encontrarle no lo debían buscar en el anchuroso patio de su castillo,donde los palafreneros domaban los potros, los pajes enseñaban a volar a los halcones y los soldados se entretenían los días de reposo en afilar el hierro de su lanza contra una piedra.

_¿Dónde está Manrique? ¿Dónde está vuestro señor?-preguntaba algunas veces su madre.-No sabemos-respondían sus servidores-,acaso estará en el claustro del monasterio de la Peña, sentado al borde de una tumba,prestando oido a ver si sorprende alguna palabra de la conversación de los muertos, o en el puente, mirando correr una tras otra las olas del río por debajo de sus arcos, o acurrucado en la quiebra de una roca y entretenido en contar las estrellas del cielo, en seguir una nube con la vista o contemplar los fuegos fatuos que cruzan como exhalaciones sobre el haz de las lagunas..En cualuier parte estará, menos en donde esté todo el mundo.

En efecto, Manrique amaba la soledad,y la amaba de tal modo,que algunas veces hubiera

deseado no tener sombra,porque su sombra no le siguiese a todas partes.

Amaba la soledad porque en su seno,dando rienda suelta a la imaginación,forjaba un mundo fantástico, habitado por extrañas creaciones, hijas de sus delirios y sus ensueños de poeta,porque Manrique era poeta;tanto, que nunca le habían satisfecho las formas esn que pudiera encerrar sus pensamientos y nunca los habíaencerrado al escribirlos.

creía que entre las rojas ascuas del hogar habitaban espíritus de fuego de mil colores, que corrían como insectos de oro a lo largo de los troncos encendidos, o danzaban en una luminosa ronda de chispas n la cúspide de las llamas, y se pasaba las horas muertas sentado en un escabel , junto a la alta chimenea gótica, inmóvil y con los ojos fijos en la lumbre.

Creía que en el fondo de las olas del río,entre los musgos de la fuente y sobre los vapores del lago vivían unas mujeres misteriosas,hadas sílfides u ondinas, que exhalaban lamentos y suspiros o cantaban y se reían en el monótono rumor del agua,rumor que oía en silencio, intentando traducirlo.

En las nubes en el aire, en el fondo de los bosques, en las grietas de las peñas imaginaba percibir formas o escuchar sonidos misteriosos,formas de seres sobrenaturales,palabras ininteligibles que no podía comprender.

¡Amar!Había nacido para soñar el amor, no para sentirlo.Amaba a todas las mujeres un instante: a ésta porque era rubia, a aquella porque tenía los labios rojos, a la otra porque se cimbreaba al andar, como un junco.

Algunas veces llegaba su delirio hasta el punto de quedarse una noche entera mirando a la luna, que flotaba en el cielo entre un vapor de plata, o a las estrellas,que temblaban a lo lejos como los cambiantes de las piedras preciosas. En aquellas largas noches de poético insomnio exclamaba:

-si es verdad,como el prior de la Peña me ha dicho,que es posible que esos puntos de luz sean mundos; si es verdad que en el globo de nácar que rueda sobre las nubes habitan gentes,¡qué mujeres tan hermosas serán las mujeres de esas regiones luminosas!Y yo no podré verlas,y yo no podréamarlas....¿Cómo será su hermosura?....¿Como será su amor?..

Manrique no estaba aún lo bastante loco para que le siguiesen los muchachos, pero sí lo suficiente  para hablar y gesticular a solas, que es por donde se empieza.

Sobre el Duero , que pasaba lamiendo las carcomidas y oscuras piedras  de las murallas de Soria, hay un puente que conduce de la ciudad al  antiguo convento de los Templarios, cuyas posesiones se extendían a lo largo de la opuesta margen del río.

En la época a que nos referimos , los caballeros de la orden habían ya abandonado sus históricas fortalezas; pero aún quedaban en pie los restos de los anchos torreones de sus muros ;aún se  veían ,como en parte se ven hoy, cubiertos de hiedras y  campanillas blancas, los macizos arcos de su claustro,las prolongads galerías ojivales de sus patios de armas, en las  que suspiraba el viento con un gemido, agitando las altas yerbas.

En los huertos y en los jardines,cuyos senderos no hollaban hacía muchos años las plantas de los religiosos, la vegetación, abandonada de si misma,desplegaba todas sus galas,sin temor de que la mano del hombre la mutilase, creyendo embellecerla.

Las plantas trepadoras subían encaramándose por los añosos troncos de los árboles;las sombrías calles de álamos,cuyas copas se tocaban y se confundían entre si, se habían cubierto de céspedes;los cardos silvestres y las ortigas brotaban en medio de los enarenados caminos; y en los trozos de fábrica próximos a desplomarse, el jaramago,flotando al viento com el penacho de una cimera,y las campanillas blancas y azules,balanceándose com en un columpio sobre sus largos y flexibles tallos,pregonaban la victoria de la destrucción y la ruina.

Era de noche;una noche de verano,templada,llena de perfumes y de rumores apacibles,y con una luna blanca y serena en mitad del cielo azul luminoso.

Manrique, presa su imaginación de un vértigo de poesia,después de atravesar el puente,desde donde contempló  un momento la negra silueta de la ciudad que se destacaba sobre el fondo de algunas nubes blanquecinas y ligeras arrollladas en el horizonte,se internó en las desiertas ruinas de los Templarios.

La medianoche tocaba a su punto.La luna, que se había ido remontando lentamente,estaba ya en lo más alto del cielo,cuando al entrar en una oscura alameda que conducía desde el derruido claustro a la margen del Duero,Manrique exhaló un grito,un grito leve,ahogado,mezcla de extraña sorpresa,de temor y de júbilo.

En el fondo de la sombría alameda había visto agitarse un cosa blanca que flotó un momento y desapareció en la oscuridad.La orla del traje de una mujer, de una mujer que había druzado el sendero y se ocultaba entre el follaje,en el mismos instante enque el loco soñador de quimeras e imposibles penetraba en los jardines.

¡Una mujer desconocida!...¡En este sitio!...¡A estas horas!Esa ,esa es la mujer que yo busco-

exclamó Manrique;y se lanzó en su seguimiento,rápido como un saeta.

 

 

Llegó al punto en que había visto perderse , entre la espesura de las ramas, a la mujer misteriosa. Había desaparecido.¿por donde? Allá lejos, muy lejos,creyó divisar por entre los cruzados troncos de los árboles como una claridad o una forma blanca que se movía.

¡Es ella , es ella, que lleva alas en los pies y huye comon una sombra!-dijo, y se precipitó en su busca,separando con las manos las redes de yedra que se extendían como un tapiz de unos a otros álamos.Llegó ,rompiendo por entre la maleza y las plantas parásitas,hasta una especie de rellano que iluminaba la claridad del cielo...¡Nadie!-¿Ah!... por aqui,por aqui va-

exclamó entonces-.Oigo sus pisadas sobre las hojas secas,y el crujido de su traje,que arrastra por el suelo y roza en los arbustos- y corría y corría como un loco,de aqui para allá y no la veía-.Pero siguen sonando sus pisadas-murmuró otra vez-creo que ha hablado;no hay duda,ha hablado...El viento que suspira entre las ramas,las hojas que parece que rezan en voz baja, me han impedido oir lo que ha dicho;pero no hay duda:va por ahí ha hablado...,ha hablado...¿En qué idioma?....No sé pero es una lengua extranjera..

y tornó a correr en su seguimiento.Afán inútil.Unas veces creyendo verla, otras pensando oirla;ya pensando que las ramas por entre las que había desaparecido se movían,aún ahora imaginando distinguir en la arena la huella de sus breves pies;luego,firmemente persuadido de que un perfume especial,que aspiraba a intervalos,era un aroma perteneciente a aquella mujer, que se burlaba de él complaciéndose en huirle por aquellas intrincadas malezas.

Vagó algunas  horas de un lado a otro,fuera de sí ,ya parándose para escuchar , ya deslizándose con las mayores precauciones sobre la hierba, ya en una carrera frenética y desesperada.

Avanzando,avanzando por entre los inmensos jardines que  bordaban la margen del río, llegó al fin al pie de las rocas sobre las que se eleva la ermita de San saturio.

-Tal vez,desde esta altura podré orientarme para seguir mis pesquisas a través de ese oscuro laberinto-exclamó trepando de peña en peña con la ayuda de su daga .

Llegó a la cima , desde ella se descubre la ciudad en lontananza y una gran parte del Duero,que se retuerce a sus pies,arrastrando una corriente  impetuosa y oscura por entr las corvas márgenes que lo encarcelan.

Manrique ,una vez en lo alto de las rocas,tendió la vista a su alrededor, pero al tenderla y fijarla al cabo en un punto, no pudo contener una blasfemia.

La luz de la luna rielaba chispeando en la estela que dejaba en pos de si una barca  que se dirigía a todo remo a la orilla opuesta.

En aquella barca había creido distinguir una forma blanca y esbelta,una mujer sin duda, la mujer que había visto en los Templarios,la mujer de sus sueños,la realización de sus más locas esperanzas.Se descolgó de las peñas con la agilidad de un gamo, arrojó al suelo la gorra,cuya redonda y larga pluma podía embarazarle para correr, y desnudándose del ancho capotillo de terciopelo partió como una exalación hacia el puente.

Pensaba atravesarlo y llegar a la ciudad antes que la barca tocase en la orilla .¡Locura! Cuando Manrique llegó, jadeante y cubierto de sudor,a la entrada , ya los que habían atravesado el Duero por la parte de San saturio habian entrado en Soria por una delas entradas del  muro , que en aquél tiempo llegaba hasta la margen del rio, en cuyas aguas se retrataban sus pardas almenas.

aunque desvanecida su esperanza de alcanzar

 

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OLIENDO A MAR

Posteado por: maricarme el 1 may - sin comentarios

 Arropada por las olas

Meciéndome en tu espuma

rompiéndome toda...

en el vacío de la noche

sintiendo que el suave viento me acaricia

con suave cadencia

sonidos,silencio, espuma..

el rumor de la brisa,

oliendo a mar......

Dentro de mi vacío

llenándome de placer

el suave sonido acompasado

adormeciendo mi espíritu

hasta que el alba

con su embrujado resplandor,transpase

este instante mágico

oliendo a mar.....

mientras las estrellas

juegan entre nubes

en el desorden celeste

soñando besos húmedos

salobres,como lágrimas

¡hija del sol!  ¡prometida del viento!

en el horizonte vagas

buscando a Venus

OLIENDO A MAR..........

MAMACO 1/5/09

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peter pan

Posteado por: maricarme el 18 abr - sin comentarios

Eres un niño.....

gracioso,ocurrente ,descarado

eres un niño....ya tengo tres,

eres un niño soñador ,misterioso,malandrin..

Viviendo mil aventuras,con tu arco y tus flechas,con tu tiragomas,con tu espada de madera

jugando mil batallas

 

Un niño todo ternura

un pequeño batman,

un enmascarado

un robin de los bosques

Siempre volando en tu mundo de poesia

despegado del suelo

Soñando con mundos

imposibles

¿adonde van los sueños,pequeño peter pan?

Peter pan que no creciste, siempre tratando de alcanzar la luna

has crecido peter pan ,mas ......sigues siendo un niño.....                                                                       .abril 2009

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vuelvo a nacer en ti

Posteado por: maricarme el 6 mar - sin comentarios

 

Pequeña y blanca soy...La otra

-la oscura-que era yo,se quedó atras

como cáscara rota,

como cuerpo sin alma,

como ropa

sin cuerpo que se cae....

¡vuelvo a nacer!.... milagro de la aurora

repetida y distinta siempre...

Soy la recien nacida de esta hora

pura.Y como los niños buenos,

no sé de donde vine.

                     Silenciosa

he mirado la luz  -tu luz........

                            ¡mi luz!

y lloré de alegria ante una rosa

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leyenda hindu

Posteado por: maricarme el 1 mar En: leyendas - 2 comentarios

 

 

Una vieja leyenda hindú,explicó que hubo un tiempo en que todos los hombres eran dioses pero abusaron tanto de su divinidad,que BRAHMA,el señor de los dioses decidió quitarles el  poder divino y esconderlo en un lugar donde sería imposible encontrarlo.

El gran problema fué encontrarle un escondite.

Entonces los dioses menores fueron convocados a un consejo para solucionar el problema,propusieron esto:"Enterraremos la divinidad del hombre en la tierra." BRAHMA contestó "Esto no valdrá para nada porque el hombre cavará y la encontrará ".

Entonces los hombres replicaron."En este caso tiraremos la divinidad en lo más profundo del mar". Pero BRAHMA contestó de nuevo y dijo: "No porque tarde o temprano el hombre explorará los fondos de todos los mares ,un dia la encontraran y la sacarán de donde está".

Entonces los dioses concluyeron."No sabemos donde esconderla,pues no existe sitio en la tierra o en el mar donde el hombre no pueda llegar.

Entonces BRAHMA dijo:"Lo que vamos a hacer con la divinidad del hombre ,es esconderla en lo más profundo de él mismo,porque es el único sitio donde no pensará jamás en buscar":

Desde entonces concluyó la historia.El hombre ha dado la vuelta a la tierra, ha explorado,escalado,sumergido y cavado,a la búsqueda de algo que está dentro de él.

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palabra perdida poesia aplicada-poesia sin palabras

Posteado por: maricarme el 17 feb - sin comentarios

                                                                                                                                         Carlos Aurtenetxe

Poesia aplicada es al filo de la tarde

el temblor del corazón anocheciendo

la distancia introduciéndose entre los seres

los ojos abrasados por la mañana

la incertidumbre del mecanismo fundamental

el sol de los perdidos

el que quieran estar contigo alguna noche

la canción del recuerdo de la infancia

por los cauces secretos de las sombras

bajo los árboles destruidos

Poesia aplicada son tus ojos encendidos

en el hielo de las casas de la noche

los pájaros pidiendo auxilio por los aires

la geometría de las inútiles palabras

detrás de los años malgastados que te saltan las lágrimas

en el guiñol marino de nuestras antiguas invenciones

las invencibles aguas arrasando el paisaje

el misterio unitario lavando nuestras sienes

nuestras manos vacías de repente

no se sabe por que poesia aplicada

es la mirada del hombre humilde

llamando a la razón perdida

al juego mágico

al largo afán en la nueva mañana inexplicable

a esa música enorme que nos mata  

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