Un Dios

El Dios que yo conozco

no puede estar callado.

No puede ser el de los monasterios

de ventanas castradas,

donde el silencio detona lo absoluto,

y en cada celda ,late la sombra

de un féretro, esperando.

El mío es natural ,como la sangre.

Siempre lo abarca todo,

y quisiera cambiar la piel al mundo,

y se cansa,

y pregunta demasiado.

El mío es más incómodo...

Mamaco sepbre 2009